Considerando la corrosión como una acción penetrante y de desgaste, es absolutamente indispensable establecer ciertas tolerancias en el calibre de los metales para tuberías, tanques, chimeneas y todos aquellos objetos que por sus condiciones de trabajo pueden sufrir la reducción de su espesor. Algunas reglas de diseño para mejorar la resistencia a la corrosión, son:
· Evitar las uniones por dobleces de metal con metal.
· Diseñar los tanques de modo que se puedan drenar y limpiar fácil y completamente.
· Crear unas partes que se puedan reemplazar y reparar fácilmente.
· Asignar uniformemente los esfuerzos mecánicos.
· Evitar curvaturas muy pronunciadas en tuberías conductoras de materiales.
· Evadir la concentración de calor en un área determinada.
· Diseñar para que en lo posible se excluya el aire.
· Eludir la heterogeneidad de los metales.
· Evitar ángulos, perfiles, zonas de difícil acceso y soldaduras sin pulir.
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